El Gobierno reconoce preocupación por la suba del riesgo país y espera una recuperación de la actividad económica en agosto, después de la fuerte caída que registró el último informe del INDEC. En la Casa Rosada admiten que el deterioro de los bonos argentinos se produjo antes de lo que proyectaban para el calendario electoral de 2027 y buscan evitar que la incertidumbre financiera se traslade a las expectativas sobre el programa económico. El Ejecutivo apuesta a una mejora de los indicadores durante los próximos meses y considera que el repunte de la actividad puede contribuir a estabilizar el escenario.
“Nos preocupa la suba del riesgo país porque esperábamos que sucediera eventualmente, pero no tan lejos de la elección”, reconocen en Nación. Admiten que existen factores domésticos que inciden sobre el indicador, aunque mantienen que el contexto internacional explica una parte importante de la presión reciente sobre los activos argentinos. La expectativa oficial es que las tensiones comiencen a reducirse después de las elecciones legislativas de noviembre en Estados Unidos y que el país atraviese un verano con menor volatilidad financiera.
El riesgo país superó este martes los 700 puntos básicos por primera vez en el año y llegó a tocar las 710 unidades, antes de retroceder hacia los 680 puntos. El índice elaborado por JP Morgan había alcanzado un mínimo cercano a los 402 puntos en julio y acumuló desde entonces un deterioro significativo. El movimiento refleja la caída del precio de los bonos soberanos en dólares y una mayor prima de riesgo exigida por los inversores para financiar al Estado argentino.
















