La Carolina está en San Luis, rodeado de sierras y antiguos caminos mineros. Fue reconocido internacionalmente por su patrimonio, sus paisajes y la identidad que conserva a pesar de tener una población muy pequeña.
En medio de las sierras de San Luis existe un pueblo que parece detenido en el tiempo. La Carolina tiene alrededor de 300 habitantes y está ubicado a unos 86 kilómetros de la capital provincial, pero su tamaño no impidió que se convirtiera en uno de los destinos argentinos reconocidos a nivel internacional.




El pueblo fue incluido por ONU Turismo entre los Best Tourism Villages, una iniciativa que distingue localidades rurales de todo el mundo por su patrimonio cultural, sus paisajes, la conservación de sus tradiciones y su desarrollo turístico.
Un pueblo nacido alrededor del oro
La historia de La Carolina está directamente relacionada con la minería.
El pueblo surgió a fines del siglo XVIII, cuando se descubrió oro en la zona. Durante décadas, la actividad minera fue una de las principales razones para la llegada de trabajadores y familias a este rincón serrano.
Todavía hoy quedan huellas de aquella época en sus construcciones y en los antiguos caminos vinculados con la explotación minera.
Uno de los principales atractivos es la posibilidad de conocer parte de ese pasado a través de recorridos por antiguas minas de oro y sitios relacionados con la historia del pueblo.
















