El gobierno de Javier Milei y su equipo económico celebraron la desaceleración que la inflación marcó en abril, de 0,8 punto porcentual menos que el mes previo, y que logró cortar diez meses consecutivos sin bajar. Ahora, apunta a una serie de factores que ayuden a que el descenso se refuerce en mayo y se consolide en los meses posteriores.
Si bien el IPC acumulado a abril superó la inflación anual que el propio Gobierno había proyectado para todo 2026, quebrar la tendencia ascendente y consolidarla aparece como uno de los frentes cruciales para el equipo que lidera Luis Caputo.
Los analistas coinciden con el diagnóstico oficial. En el último relevamiento de expectativas del Banco Central (BCRA), las consultoras estimaron que el IPC de mayo se ubicará en torno a 2,3%.
El Gobierno apuesta a que la combinación de precios regulados “contenidos” (tarifas y combustibles) y alimentos estables o con leve baja permitan quebrar la inercia inflacionaria y encarar la segunda mitad del año con mejores perspectivas.
Los datos disponibles del primer tramo de mayo parecen darle buenas señales en ese camino. Alimentos y bebidas, el rubro que mayor incidencia sigue teniendo en todo el país, registró una baja de 0,8%, según el relevamiento semanal que realiza la consultora LCG. Es la baja más pronunciada en siete días desde mediados de mayo de 2025.

















