Rusia bombardeó intensamente Kiev la madrugada de este jueves con cientos de drones y decenas de misiles, en un ataque que causó al menos 10 muertos.
El ataque dio un fuerte golpe a las esperanzas de poner fin a la prolongada guerra que ya lleva más de cuatro años.
La fuerza aérea ucraniana informó que Rusia lanzó 675 drones de ataque y 56 misiles, principalmente contra la capital, Kiev. Según el reporte, las unidades de defensa aérea derribaron 652 drones y 41 misiles.
“Todo ardía. La gente gritaba y pedía ayuda”, relató Andrii, residente de Kiev aún en una bata de dormir y con manchas de sangre en la camisa, en las cercanías de un edificio residencial de la era soviética que colapsó.
Una veintena de sitios de Kiev resultaron dañados
El presidente ucraniano, Volodimir Zelenski, afirmó que más de 20 sitios de la capital resultaron dañados, incluidos edificios residenciales, una escuela, una clínica veterinaria y otras infraestructuras civiles.
“Sabemos que un total de 10 personas fallecieron en Kiev como consecuencia del masivo ataque ruso”, declaró el mandatario en su discurso vespertino. Varios cadáveres fueron rescatados de los escombros de un solo edificio residencial destruido: tres hombres, tres mujeres y una niña, informó la policía.
Las autoridades reportaron 45 heridos.
“Estas no son, desde luego, las acciones de quienes creen que la guerra está llegando a su fin. Es importante que los aliados no guarden silencio ante este ataque”, dijo Zelenski .Varios socios de Ucrania condenaron el ataque. “Rusia se burla abiertamente” de los esfuerzos diplomáticos por la paz, denunció la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen.
Nuevo revés para los esfuerzos de paz
Los ataques rusos también causaron heridos en las regiones de Odesa y Jersón, en el sur, así como en Járkov, en el noreste.
La ofensiva rusa representa un nuevo revés para los intentos de poner fin al conflicto, después de que el presidente estadounidense Donald Trump generara esperanzas de paz al negociar un alto el fuego de tres días entre ambos países la semana pasada. Además, el mandatario ruso, Vladimir Putin, sugirió el fin de semana que la guerra podría terminar pronto.
Ese alto el fuego, cuyo inicio coincidió con las conmemoraciones en Moscú de la victoria soviética sobre la Alemania nazi en 1945, estuvo marcado por acusaciones de violaciones por ambas partes. Tanto Ucrania como Rusia lanzaron ataques con drones de largo alcance inmediatamente después de que terminara.
El Kremlin resta importancia a que los vagos comentarios de Putin del sábado sobre un posible fin de la guerra puedan significar un cambio de postura de Moscú.
Rusia reiteró el miércoles su exigencia de que Ucrania se retire completamente de la región oriental del Donbás antes de que pueda haber un alto el fuego y negociaciones de paz a gran escala.
Kiev rechaza la demanda, considerándola equivalente a una capitulación.

















