El riesgo país se encaminaba a perforar los 500 puntos a fines de la semana pasada, de la mano de los anuncios que el Gobierno trajo de Washington: el acuerdo técnico sobre la segunda revisión del programa con el FMI y las garantías de organismos internacionales por US$2500 millones para tomar deuda con entidades privadas.
Sin embargo, la incertidumbre internacional, la falta de noticias concretas sobre el plan financiero del Gobierno y la publicación de una serie de malos datos en los últimos días volvieron a encender las alarmas entre los inversores.
Si bien los bonos argentinos acumulan una mejora en abril, las últimas jornadas fueron negativas y el riesgo país subió 25 escalones desde el mínimo de 518 puntos que tocó la semana pasada. Este jueves, el indicador cerró en 549 unidades.
Entre los que atribuyen la resistencia del riesgo país a los factores internacionales, se ubican los analistas de PPI. “Hacia adelante, quedará por evaluar si los bonos Globales logran sostener estos retornos positivos en lo que resta del mes, en un contexto donde los vaivenes en Medio Oriente siguen marcando el sentimiento del mercado internacional y, en buena medida, el apetito por bonos de mayor riesgo como los argentinos”, indicaron en un reporte.
En la misma sintonía se manifestó Leonardo Chialva, socio de Delphos Investment. “Nuestro país se sigue moviendo al compás de los comparables. No veo que haya nada extraordinario en lo local que este moviendo precios. Hoy todo está más vinculado al apetito de riesgo de en el contexto de la guerra”, afirmó.

















