Mientras la pérdida del poder de compra de los salarios y el futuro del trabajo escalan como las mayores preocupaciones de los argentinos, el Gobierno empieza a esbozar una nueva idea sobre el rol de las paritarias, el mercado laboral y las posibilidades para mejorar los ingresos.
“El salario paritario antes funcionaba para paliar la inflación. Ahora no es el mecanismo que consideramos único ni el más prudente”, resumió el secretario de Trabajo, Julio Cordero, durante una conversación con periodistas.
Según lo que explicó, los sueldos acordados bajo negociaciones paritarias deberían ser consideradas como un piso, es decir, lo básico que un trabajador debería percibir y que a partir de eso, se reciban mejores remuneraciones a través de instrumentos como sumas fijas, bonos por productividad o compensaciones en, por ejemplo, el costo del transporte.
“Lo que nosotros buscamos es que el salario paritario sea el mínimo y que los empresarios tomen conciencia de que tienen que aumentar cuando puedan y que tienen todos estos mecanismos que les permiten hacerlo”, agregó el funcionario.

















