Pese a que hace 10 meses que la inflación no baja y a que hubo un rebote de medio punto en marzo, el Banco Central (BCRA) buscó llevar calma a los inversores internacionales. El vicepresidente de la autoridad monetaria, Vladimir Werning, dijo en una reunión en Washignton que la desinflación continuará y la suba reciente responde a una serie de shocks, que no generarán inercia al alza en los precios.
Según el funcionario, el proceso económico actual llevará a la inflación local a converger hacia los estándares internacionales en los próximos meses, pese a los movimientos en el dólar, la normalización tarifaria y los shocks externos.
El BCRA planteó que, pese a los eventos globales recientes (guerra en Irán, salto de precios de la energía y alimentos), las estrictas políticas monetaria y fiscal evitan que haya segundas vueltas de aumentos sobre el índice de precios al consumidor. Así, frenan una generalización de las subas en el costo de vida.
Según la presentación de Werning, el precio de la carne es una muestra de la ausencia de inercia. “El alza de los precios de la carne vacuna no se trasladó a los precios internos de la carne de cerdo o de pollo, lo que subraya la naturaleza relativa de los precios a corto plazo (es decir, la ausencia de una inercia nominal duradera)”, destacó.
Y anticipó: “El aumento de los precios de la carne vacuna debido a la estacionalidad interna (junto con factores globales) está en vías de revertirse en los próximos meses”.

















