Día Mundial de la Alimentación: promover una alimentación saludable y una evaluación nutricional integral

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En el marco del Día Mundial de la Alimentación, que se conmemora cada 16 de octubre, el Gobierno de Mendoza, a través del Ministerio de Salud y Deportes, impulsa acciones de promoción de la salud y prevención de enfermedades en efectores públicos y espacios comunitarios de toda la provincia.
La iniciativa busca acercar información y orientación nutricional desde una perspectiva integral, que contemple no solo los indicadores antropométricos, sino también la composición corporal, la alimentación habitual, el nivel de actividad física, el estado de salud y las condiciones de vida de cada persona.

Evaluación nutricional con una mirada integral

En hospitales y centros de atención primaria de la salud (CAPS), los equipos de nutrición realizan acciones de evaluación y consejería para acompañar a las personas en el cuidado de su salud. Según los recursos y las características de cada efector, la valoración puede incluir:

Evaluación de la composición corporal y de indicadores nutricionales pertinentes.
Valoración de la fuerza y de otros aspectos funcionales, cuando corresponda.
Indagación sobre hábitos alimentarios, actividad física, descanso y antecedentes de salud.
Orientación personalizada para mejorar la alimentación familiar con alimentos disponibles y de costo accesible.
La composición corporal aporta información sobre los distintos componentes del cuerpo y puede ayudar a orientar el acompañamiento nutricional. Su interpretación debe realizarse junto con la historia clínica y el contexto de cada persona: ningún indicador aislado define por sí solo el estado de salud.

Comer saludable también puede ser accesible

Una alimentación saludable no depende de productos especiales ni de alimentos costosos. Con planificación y elecciones posibles para cada hogar, se pueden construir comidas variadas a partir de alimentos frescos o mínimamente procesados, de estación y disponibles en la región.

Algunas opciones prácticas para incorporar en la alimentación cotidiana son:

Legumbres —como lentejas, garbanzos, porotos o arvejas— en guisos, ensaladas, hamburguesas caseras o purés.
Huevos como alternativa versátil para completar almuerzos, cenas o preparaciones sencillas.
Verduras y frutas de estación, frescas o cocidas, elegidas según disponibilidad y precio.
Agua como bebida habitual
Preparaciones caseras que permitan moderar la sal, el azúcar agregado y las grasas en exceso.
Cuando sea posible, combinar alimentos de distintos grupos a lo largo del día y adaptar las porciones al hambre, la saciedad, la edad y las necesidades individuales.

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