El gobierno del presidente boliviano Rodrigo Paz busca destrabar la crisis que mantiene bloqueada La Paz desde hace dos semanas. Protestas de sectores sindicales, campesinos e indígenas reclaman aumentos salariales y exigen la renuncia del presidente seis meses después de su asunción.
Las protestas cortaron la circulación de las principales rutas nacionales que conectan al centro político y administrativo del país donde se encuentra la sede del gobierno. Hay en total 15 puntos de bloqueo solo en La Paz y alrededores.
Después de dos semanas de movilizaciones y enfrentamientos, se agravó la escasez de productos básicos y alimentos, con aumento de precios y un creciente desabastecimiento de insumos médicos. Según denuncias de la prensa local, hay faltante de oxígeno en hospitales.
Autoridades vienen negociando con representantes de sectores sociales de La Paz y El Alto, en la periferia de la ciudad, para reducir la conflictividad social.

















