El dólar arrancó junio con un alza de $25 o 1,7%. Si bien es una suba menor, que apenas llevó la cotización a niveles similares a los de fines de enero o comienzos de febrero, el Gobierno redobló su intervención para evitar una escalada. Este jueves, logró una caída diaria de cinco pesos en la cotización minorista y quedó en $1455.
Apenas unos días después de que el vicepresidente del Banco Central (BCRA), Vladimir Werning, confirmara que la entidad había cerrado su posición en el mercado de dólar futuro, los operadores financieros aseguran que el organismo volvió a intervenir en ese segmento.
El mercado de futuros —que opera en pesos— es usado por el BCRA para vender contratos a un determinado tipo de cambio con vencimiento en el último día hábil de los próximos meses y marcar así la expectativa de devaluación.
En la rueda de este miércoles, el contrato de dólar futuro que vence a fines de junio quedó por debajo del cierre de la cotización en el mercado de contado, mientras que los plazos más largos estuvieron por encima de ese nivel.
Esa señal, según los analistas de la consultora Outlier, es consistente con la presunción de ventas del BCRA concentradas en junio. “La oferta de la autoridad monetaria pondría tope al precio”, sostuvo la compañía en un informe.
Los analistas privados también destacaron que la intervención oficial no estuvo solamente en futuros, sino también en la curva de bonos que ajustan en función del dólar oficial.

















