Un nuevo registro de actividad del Complejo Volcánico Planchón-Peteroa encendió las alarmas en Mendoza. Las cámaras del Servicio Geológico Minero Argentino (Segemar) captaron cómo una columna de ceniza se elevó más de 1100 metros sobre la cumbre, desplazándose en dirección sur-sureste.
Situado en el sur provincial, en la zona de Malargüe y en el límite con Chile, el volcán ya se encontraba bajo alerta amarilla desde julio, cuando los organismos detectaron variaciones en la actividad interna y un aumento en los parámetros sísmicos.
Columna de ceniza y monitoreo activo
Según el Observatorio Argentino de Vigilancia Volcánica (OAVV), el evento más intenso ocurrió a las 09:58 de este jueves, cuando del cráter emergió un pulso de gases y material particulado fino que alcanzó los 1.100 metros de altura.
En las horas previas, los sistemas de monitoreo habían detectado un incremento en el tremor volcánico, una vibración continua asociada al ascenso de gases o magma. Desde la noche del miércoles, se observaron columnas bajas de gases y pequeñas fracciones de ceniza.
Los especialistas del Segemar y del Observatorio Volcanológico de los Andes del Sur (Ovdas), en Chile, explicaron que el sistema de monitoreo utiliza un “semáforo de alerta volcánica”, que va del verde (actividad normal) al amarillo (cambios que requieren vigilancia), hasta el rojo (erupción inminente). Actualmente, el complejo permanece en nivel amarillo, lo que indica cambios internos del sistema volcánico, pero sin riesgo directo para la población.



























