Las olas de calor ya no son eventos aislados: se repiten con mayor frecuencia y pueden tener un impacto directo en la salud. Cuando el cuerpo no logra regular su temperatura, aparece el riesgo de golpe de calor, una urgencia médica que requiere intervención inmediata. Frente a este escenario, el Dr. Carlos Russo (M.N. 50.205), médico emergentólogo y profesor de la Fundación Barceló, remarca la importancia de saber cómo identificar los signos de alarma y qué hacer en los primeros minutos.
“El golpe de calor ocurre cuando los mecanismos naturales del cuerpo para enfriarse fallan. Si no se actúa rápido, puede generar daños severos en órganos vitales”, advierte.
Los síntomas no aparecen de un momento a otro. Suelen evolucionar en etapas que es fundamental saber distinguir.
- Agotamiento por calor (fase previa)
Es una señal de advertencia. Puede manifestarse con:
Sudoración excesiva
Piel fría, pálida o húmeda
Mareos o debilidad
Los síntomas no aparecen de un momento a otro. Suelen evolucionar en etapas que es fundamental saber distinguir.
- Agotamiento por calor (fase previa)
Es una señal de advertencia. Puede manifestarse con:
Sudoración excesiva
Piel fría, pálida o húmeda
Mareos o debilidadNáuseas
Pulso acelerado
Calambres musculares
Náuseas
Pulso acelerado
Calambres musculares
Se produce cuando la temperatura corporal supera los 39°C y el organismo deja de compensar. Los signos más frecuentes son:
Piel roja, caliente y seca
Dolor de cabeza intenso
Confusión o desorientación
Vómitos
Pérdida de conciencia
En este punto, se trata de una emergencia médica.
Primeros auxilios ante una sospecha de golpe de calor
Si una persona —niño o adulto— presenta síntomas compatibles, es fundamental no esperar. El Dr. Russo detalla los pasos de acción inmediata:
Traslado rápido a un lugar fresco. Llevar a la persona a la sombra o a un ambiente cerrado con ventilación o aire acondicionado.
Enfriamiento activo del cuerpo. Retirar el exceso de ropa y refrescar la piel con agua fría: ducha, baño de inmersión o paños húmedos. Es clave enfriar zonas como el cuello, axilas e ingles.
Hidratación con cuidado. Si está consciente, ofrecer agua fresca en pequeños sorbos. No dar bebidas alcohólicas, con cafeína ni azucaradas.
Posición segura. Si hay náuseas o riesgo de vómitos, colocar a la persona de costado para evitar complicaciones respiratorias.
Cómo prevenir complicaciones durante una ola de calor
La prevención sigue siendo la herramienta más eficaz, especialmente durante las horas de mayor radiación solar (entre las 10 y las 16).



























