Flávio Bolsonaro sabe que tiene todo para ser el próximo presidente de Brasil. Ningún candidato que ganó la primera vuelta desde el retorno de la democracia perdió el balotaje. Nada hace prever que esta vez será distinto. Su rival y actual presidente, Lula da Silva, está en problemas, después de perder el primer turno de las elecciones celebradas el domingo pasado.
Hay otro dato que favorece al postulante de la derecha brasileña más dura: históricamente, desde 1989, quien gana el estratégico estado de Minas Gerais se convierte en el nuevo presidente del país.
El hijo de Jair Bolsonaro ganó en Minas Gerais con casi cinco puntos de ventaja sobre Lula, mucho más de los casi dos que le sacó a nivel nacional.
El balotaje se celebrará el domingo 25 de octubre.
















