El caso por el femicidio de Camila Castro, la joven de 18 años que fue asesinada en Ituzaingó, sumó un avance clave: la Policía recuperó el arma que habría sido utilizada en el crimen.
El hallazgo se produjo durante un allanamiento ordenado por la Justicia, apenas 48 horas después del hecho, y refuerza la versión aportada por el padrastro de la víctima.
Ahora será sometida a peritajes para determinar si efectivamente fue la que disparó contra las víctimas.
Jorge González, padrastro de Camila, había declarado ante la fiscal Florencia Di Sciascio, de la UFI N° 11 de Morón, que presenció la pelea entre Camila y su novio, Elías Barrionuevo, en la casa de la calle Almagro al 2500, en el barrio San Alberto.
Según su relato, durante la discusión Barrionuevo sacó un arma y empezó a disparar. Uno de los proyectiles impactó en el cuello de la joven y provocó su muerte. González, que intentó intervenir para defenderla, recibió dos disparos en las piernas y otro proyectil le rozó la cabeza.
En medio del forcejeo, el hombre aseguró que consiguió arrebatarle el arma al acusado y arrojarla hacia el techo de una propiedad vecina. Esa información orientó a los investigadores de la SubDDI de Ituzaingó, que realizaron un allanamiento en el lugar señalado.
















