El retroceso de los glaciares en Suiza permitió que, después de más de 30 años, salieran a la luz los cuerpos de dos alpinistas belgas que habían desaparecido en 1992.
El hallazgo se produjo el pasado 26 de julio, cuando un excursionista encontró los restos en la zona del glaciar de Trift, en el cantón de Valais.
Los cadáveres, correspondientes a dos hombres de 39 y 41 años, fueron trasladados ese mismo día al Instituto de Medicina Forense del Hospital de Valais para su identificación.
Según confirmó la policía local, una comparación directa de perfiles de ADN permitió establecer de manera concluyente que se trataba de los montañistas desaparecidos en la región de Weissmies hace más de tres décadas.
La desaparición en la alta montaña y los operativos de búsqueda
El 4 de septiembre de 1992, los dos alpinistas partieron del refugio de Weissmies con la intención de llegar a otro refugio en el pico homónimo, a 4017 metros de altitud. Sin embargo, las condiciones meteorológicas adversas les impidieron alcanzar su destino.
Tras ser declarados desaparecidos, se desplegaron varios operativos de búsqueda durante los meses siguientes. Solo lograron encontrar una mochila, sin rastros de los montañistas.
El impacto del deshielo y la recuperación de desaparecidos
La policía cantonal de Valais recopila informes de personas desaparecidas en la región desde 1925, en su mayoría casos vinculados a la alta montaña, ríos y lagos. Con el avance del deshielo, no es inusual que los restos de personas perdidas décadas atrás reaparezcan en la zona.
“Con el retroceso de los glaciares, a veces salen a la luz los restos de personas desaparecidas en las montañas hace décadas”, señaló la policía en su comunicado.
El año pasado se localizaron en un glaciar del monte Ober Gabelhorn, también en Wallis, los restos de un alpinista suizo desaparecido en 1994. Y hace tres años, las pruebas de ADN confirmaron que un cuerpo encontrado en un glaciar suizo cerca del Matterhorn correspondía a un montañero alemán que desapareció en 1986.
















