Después de casi una década de relación, Cristiano Ronaldo y Georgina Rodríguez están a punto de dar uno de los pasos más importantes de sus vidas. Según publicó el diario británico The Sun, el futbolista portugués y la modelo hispano-argentina se casarán el próximo sábado en la isla de Madeira, el lugar donde nació y pasó su infancia.
De acuerdo con la información, la pareja eligió la catedral de Funchal, capital de la isla portuguesa, para celebrar la ceremonia. Como es tradición en ese templo, el casamiento comenzaría a las 15:00 y luego continuaría con una exclusiva recepción en el lujoso hotel cinco estrellas Savoy Palace, ubicado a pocos minutos del lugar.
La boda de Cristiano Ronaldo ya revoluciona Madeira: el hotel tomó una drástica decisión
La expectativa en Madeira es enorme. Incluso, trascendió que el hotel tomó medidas especiales para preservar la privacidad de los invitados.
“Se ha informado a los huéspedes del hotel que dos plantas permanecerán cerradas el viernes y el sábado, así como varias zonas de bar”, aseguró una fuente citada por el periódico británico.
Actualmente, Cristiano Ronaldo, de 41 años, juega en el fútbol de Arabia Saudita, aunque mantiene un fuerte vínculo con Madeira, donde dio sus primeros pasos antes de convertirse en una de las máximas leyendas del deporte.
El deseo que Cristiano Ronaldo no pudo cumplir antes de casarse con Georgina Rodríguez
El delantero conoció a Georgina Rodríguez en 2016, cuando ella trabajaba en una exclusiva tienda de lujo en Madrid. Desde entonces construyeron una familia y, en agosto del año pasado, el portugués le propuso matrimonio.
La semana pasada, ambos fueron fotografiados mientras disfrutaban de unas vacaciones en Mallorca. Las imágenes mostraron a la pareja luciendo llamativos anillos de diamantes al abordar un lujoso yate, lo que alimentó aún más las versiones sobre la inminente boda.
Tiempo atrás, Ronaldo ya había adelantado que el casamiento se realizaría después del Mundial 2026. Incluso, en una entrevista con el periodista Piers Morgan, reveló cuál era su mayor deseo.
“Espero llegar a mi boda con el trofeo de campeón”, contó el portugués.
Sin embargo, ese sueño no pudo cumplirse. Portugal quedó eliminado del Mundial a manos de España, selección que más tarde se consagró campeona tras vencer a la Argentina en la final.















