Un sismo de magnitud 7,1 sacudió este martes a la isla de Kyushu, al suroeste de Japón, y dejó un saldo de al menos 13 muertos y más de 100 heridos.
Las cifras fueron anunciadas por la primera ministra japonesa, Sanae Takaichi, quien declaró que “se confirmaron daños considerables, que incluyen víctimas, derrumbes de edificios, incendios y daños en las carreteras”.
Las autoridades locales informaron que el número de víctimas podría aumentar, ya que los equipos de emergencia continúan trabajando contrarreloj para encontrar a quienes quedaron atrapados.
El temblor también obligó a evacuar a miles de habitantes, que pasaron la noche en refugios habilitados por el gobierno.















