El Gobierno nacional declaró la Emergencia Ígnea en Chubut, Río Negro, Neuquén y La Pampa ante la gravedad de los incendios forestales que afectan a amplias zonas del país. La medida se oficializó mediante un Decreto de Necesidad y Urgencia (DNU) publicado en el Boletín Oficial, con el objetivo de acelerar la respuesta del Estado y evitar las demoras que hubiera implicado su tratamiento en sesiones extraordinarias del Congreso.
Según datos oficiales, ya se quemaron más de 45.000 hectáreas y los focos activos llevan más de 25 días de combate ininterrumpido, en un contexto de sequía extrema, altas temperaturas y fuertes vientos.
La declaración de Emergencia Ígnea habilita al Estado nacional a actuar de manera inmediata y excepcional frente a los incendios. Entre los principales puntos del decreto se destacan:
Refuerzo de la asistencia logística y operativa en las provincias afectadas.
Envío de fondos extraordinarios destinados a cuerpos de bomberos voluntarios, brigadistas y organismos de combate del fuego.
Simplificación de trámites administrativos, para acelerar compras, contrataciones y despliegue de recursos.
Coordinación directa entre Nación, provincias y municipios.
El objetivo central es ganar tiempo en un escenario donde cada hora resulta clave para evitar daños ambientales, materiales y humanos.
Actualmente, más de 600 brigadistas trabajan en las zonas afectadas y, con el nuevo decreto, se sumarán otros 400 efectivos, junto con medios aéreos, vehículos especiales, refuerzos en el sistema sanitario y asistencia social para las comunidades impactadas.
Además, el Gobierno dispuso el envío de 4.000 millones de pesos destinados a Chubut, Río Negro, Neuquén y La Pampa, con el objetivo de fortalecer el combate del fuego, mejorar la logística y sostener el despliegue territorial.



























