Al finalizar el año, la política cultural de la Ciudad de Mendoza deja un balance ampliamente positivo, sostenido en la innovación, la cercanía con la comunidad y el fortalecimiento de la identidad local. A lo largo de este 2025, la cultura se expresó como un eje transversal de gestión, capaz de convocar a vecinos, vecinas y turistas a través de propuestas diversas, accesibles y de alto impacto social.
“Este camino fue posible gracias al talento y compromiso de artistas locales, gestores culturales y equipos técnicos que asumieron el desafío de ampliar públicos, resignificar tradiciones y explorar nuevos lenguajes artísticos”, sostuvo el intendente Ulpiano Suarez.
De cara a 2026, el mandatario expresó: “Vamos a profundizar la diversidad de propuestas y avanzar en mecanismos concretos de democratización cultural, fortaleciendo el posicionamiento de la Ciudad como referencia cultural”.
La cultura, entendida como un proceso vivo y colectivo, se desplegó en escenarios convencionales y no convencionales, ocupando plazas, calles, museos, teatros y espacios recuperados, siempre con una fuerte impronta territorial.
El acierto de la gestión estuvo en animarse a sostener la tradición desde nuevas miradas, combinando vanguardia, patrimonio y participación ciudadana, con alianzas estratégicas entre el sector público y privado. En ese marco, el repaso por los principales hitos del año reafirma una política cultural que mira al futuro sin perder de vista sus raíces.
Producciones en territorio: el espacio público como escenario cultural
La Vendimia departamental marcó el inicio de un año de gran despliegue artístico. El espectáculo, reconocido como uno de los más elogiados por la prensa especializada, sintetizó el espíritu de una agenda cultural ambiciosa y de calidad.
A partir de allí, el calendario estuvo atravesado por acciones de fuerte impronta territorial y convocatoria masiva.
La mega peña folclórica en plaza Independencia por el 25 de Mayo y fechas patrias, la transformación del Parque Central en un espacio lúdico y cultural durante las vacaciones de invierno, y la Peatonal del Vino -que superó las 100.000 personas convocadas frente a Casa de Gobierno- fueron ejemplos del trabajo articulado entre el Estado y el sector privado.
Celebraciones como el aniversario de la Arístides, con siete ediciones donde fue peatonalizada y acompañada escenarios musicales, gastronomía e intervenciones artísticas, o las propuestas especiales por Halloween, consolidaron a la calle como un espacio de vanguardia cultural y social.
A ello se sumaron eventos identitarios como el Día del Tango, el Encuentro de Artesanos y el evento Baterías a la Plaza (BALP) que copó a un centenar de bateros tocando juntos en el teatro a cielo abierto Gabriela Mistral.
La iniciativa de llevar música y danza de los organismos artísticos municipales a lugares emblemáticos como el Mercado Central, la Peatonal Sarmiento o el Pasaje San Martín reforzó el objetivo de acercar el arte a la vida cotidiana y revitalizar expresiones que nacen en el corazón de la Ciudad.

