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Este lunes 10 de octubre se conmemora el Día Nacional de la Danza, en homenaje a los bailarines del Teatro Colón que murieron en una tragedia aérea ocurrida hace más de medio siglo. Un día como hoy, pero de 1971, José Neglia (42) había dado una función a beneficio de nenes con discapacidad en el Teatro Coliseo, donde bailó “El Niño Brujo”, una de las obras más esperadas por el público.

Luego de almorzar con su esposa y sus dos hijos en la Costanera, se dirigió hacia Aeroparque para encontrarse con sus compañeros de elenco. En el lugar los esperaba Orlando Golotyléc (38), un piloto con experiencia que había trabajado tanto en vuelos comerciales como en la Fuerza Aérea. El viaje tenía como destino la ciudad de Trelew, en Chubut.

En esa provincia se iban a presentar Neglia y el resto de los integrantes del ballet. Esa noche, en el Teatro Español, tenían una función a beneficio que serviría como primera fecha de una gira por el sur del país.

La salida estaba prevista para las 19:00 y hasta ese momento todo transcurría con normalidad. Poco después del despegue, a unos 500 metros de la cabecera de la pista, el piloto reportó desperfectos a la torre de control y avisó que regresaría.

En una altura baja y sobre el agua, logró cambiarle la dirección a la nave, pero ya era tarde. La última comunicación que se recibió de Golotyléc estableció que se precipitaban al río. Y así fue: uno de los motores dejó de funcionar y el avión se estrelló a la altura de la Dársena E y el muelle del Club de Pescadores, en el Río de la Plata.

Ninguno de los tripulantes fue encontrado con vida
El estado del río complicó las tareas de rescate, pese a que de inmediato se desplegaron buques de la Prefectura, buzos, helicópteros e incluso una grúa. Luego de varias horas de búsqueda, la aeronave fue rescatada el lunes 11 de octubre: no hubo ningún sobreviviente.

Carlos Santamarina, Margarita Fernández, Carlos Schiaffino, Martha Raspanti, Sara Bochkovsky, Rubén Estanga, Antonio Zambrana, José Neglia y Norma Fontenla fueron quienes perdieron la vida.

El mismo 11 y hasta el día siguiente, alrededor de 3500 personas asistieron al velorio en el salón dorado del Colón. Miles de ramos de flores fueron dejados en las rejas del teatro por una multitud que se congregó.

Un año después de la tragedia, en la esquina de Tucumán y Libertad, frente al Colón, se instaló una escultura. Se trata de una obra de Carlos de De la Cárcova, acompañada por la fuente del arquitecto Ezequiel Cerrato. En ese lugar, en Plaza Lavalle, quedaron inmortalizados Neglia y Fontenla, las dos grandes estrellas del Teatro Colón.

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