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El Gobierno acordó este martes con China un refuerzo de US$5000 millones para las reservas del Banco Central (BCRA), que llegarán al país antes de fin de año, según pudo saber.

Se dará mediante la ampliación del swap de monedas, vigente hace más de una década entre ambas naciones, y que en la actualidad se ubica en torno a US$20.000 millones. Esos fondos, que tienen por objetivo respaldar el intercambio comercial, tienen libre disponibilidad de uso y son contabilizados como parte de las reservas internacionales del Central, las que están bajo monitoreo permanente del FMI.

El compromiso llegó en la reunión bilateral que encabezaron en Bali el presidente Alberto Fernández y XI Jinping. En ese sentido, según dijeron fuentes oficiales a TN, durante el encuentro, Xi le encomendó al presidente del banco central asiático ultimar los detalles con el ministro de Economía, Sergio Massa, para que los US$5000 millones lleguen a la Argentina en los próximos 30 días.

“Le planteé puntualmente la ampliación del swap, un tema que venimos trabajando hace varios meses y no teníamos respuesta. Hoy nos informó que había autorizado al gobierno chino al equivalente a 5000 millones de dólares. Me dijo que era una excepción absoluta que hace China para la Argentina”, contó el jefe de Estado argentino en rueda de prensa.

Massa sostuvo que la ampliación del intercambio de monedas permitirá “contar con 5000 millones de dólares más en las reservas a la hora de disponer la acción del Banco Central para el fortalecimiento de nuestra moneda. Esto no solamente engrosa, sino que aumenta la capacidad de acción del Banco Central en el mercado único y libre de cambios”.

El acuerdo con China parte de la estrategia para cumplir con el FMI
Además, esos fondos extra son parte de la apuesta del Gobierno para cumplir la meta de acumulación de reservas anual con el Fondo Monetario Internacional (FMI), que se mantiene inalterable en US$5800 millones. El swap con China y la llegada de préstamos de organismos internacionales, como el Banco Mundial y el BID, son clave en ese objetivo.

Para este miércoles, en Bali, está previsto que el presidente Fernández y Massa se encuentren con la titular del Fondo, Kristalina Georgieva, con quien buscarán avanzar en el costado político para avanzar en la tercera revisión del acuerdo y que, de aprobarse, implicará un nuevo desembolso de dólares para la Argentina para fin de año.

En cuanto a la ampliación del swap, la intención del gobierno argentino es que no solo fortalezca las reservas, sino que se comience a utilizar en operaciones de comercio bilateral. Por eso, el Gobierno busca ampliar “el volumen y los usos” de la herramienta a la que el BCRA tuvo que apelar en medio de la crisis cambiaria antes de la llegada de Massa al Palacio de Hacienda.

Es un viejo anhelo que las exportaciones e importaciones desde Beijing se realicen en yuanes y no en dólares. Incluso el banco chino designó hace años al ICBC como clearing house en Argentina. Algo que recién se oficializó el viernes 11 de noviembre, cuando la entidad bancaria informó del lanzamiento del clearing de yuanes para facilitar liquidaciones de comercio exterior.

Eso significa que puede recibir pagos en pesos de importadores locales y pagarle a los proveedores chinos en yuanes. Además, puede abrir cuentas en moneda china en la Argentina.

Represas y exportaciones: los otros ejes de la bilateral entre Argentina y China de Bali
Durante la reunión bilateral que tuvieron en Balí, en el marco de la cumbre del G20, Xi y Fernández reforzaron la alianza estratégica bilateral y las acciones para reducir parte del déficit comercial para la Argentina, que se calcula estará en US$8000 millones este año. “Esta situación, de alguna manera, lastima la proyección de reservas”, manifestó Massa.

Desde el gobierno chino se informó oficialmente su “disposición de importar más productos argentinos de calidad”, como mecanismo para mitigar parte del déficit de la balanza bilateral.

“China está dispuesta a trabajar con Argentina en intensificar los intercambios sobre las experiencias de la gobernación del país, apoyarse la una a la otra a seguir el camino de desarrollo acorde con las realidades nacionales, las expectativas del pueblo y las exigencias de nuestro tiempo, y brindarse respaldo recíproco en la salvaguardia de la soberanía, la seguridad y los intereses del desarrollo. Ambas partes deben avanzar con mayor celeridad en la cooperación de la construcción conjunta de la Franja y la Ruta de alta calidad, así como profundizar y ampliar la cooperación en materia agrícola, energética, infraestructural y espacial”, resaltaron desde Beijing.

La delegación argentina, en la que estuvo también el canciller Santiago Cafiero, también planteó quejas por las demoras en el giro de divisas para la construcción de las represas de Santa Cruz, una de las obras de infraestructura que el Gobierno incluyó en la lista estratégica al adherir a la iniciativa de la ruta de la Seda, en febrero.

Si bien en agosto, en el último día como ministra de Economía de Silvina Batakis, se firmó la ampliación del préstamo para las represas del sur, el dinero no fue girado. “También hubo un reclamo para poner al día, los desembolsos por las represas y un reembolso que la Argentina viene reclamando en el último año y medio. Permitiría volver a poner a pleno la obra de represas, que ya lleva 40% de ejecución y que es muy importante, no solamente para lo que representa en interconexión y capacidad de generación de energía”, remarcó Massa.

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